Entrar con Google
Email y nombre ya conectados.
Un mapa único y fácil de contar: alta mínima, Home como centro, llamada en tres pasos, seguimiento, perfil y pago. La voz queda dibujada como atajo para que nunca parezca una «pantalla 11» obligatoria.
Arrastra esta fila con el ratón o desliza con el dedo. El camino principal es lineal; las excepciones se separan debajo.
Email y nombre ya conectados.
Confirmar nombre y añadir móvil.
Elegir plantilla o entrar por voz.
A quién llamar y qué pedir.
Qué puede aceptar y qué debe consultar.
La persona da el OK final.
Estado en directo y misión visible.
Decisión de un toque, con tiempo real.
Resumen, datos clave y próximo paso.
Listado y detalle de llamadas.
Dicta la gestión, revisa el texto y salta a C3. Es un atajo de creación, no «la pantalla 11» del camino.
H → V → C3Preferencias, uso del plan y enlace para cambiar de plan. Los contactos con notas llegan después.
H → PTras la primera llamada gratis: elegir plan, pagar en Stripe y volver con la suscripción activa.
P → PLAN → STRIPE → OKEstas son las respuestas que deben verse en la presentación y trasladarse después a la app.
La fricción debe ser mínima. Google ya aporta el email y normalmente el nombre; el móvil es el único dato nuevo imprescindible.
No es otra pantalla del wizard de llamada. Es el flujo de suscripción que nace en Perfil o al acabar la prueba gratis.
Importante: esto no tiene nada que ver con una señal que pida un restaurante. Ese pago nunca lo hace la IA; siempre consulta al usuario.
El panel interno no repite la app móvil: organiza operaciones, revisión y negocio para trabajar en pantalla grande.
Resumen absorbe los cuatro datos semanales útiles. Así el equipo no duda entre dos pantallas con cifras parecidas.
La presentación puede avanzar aunque la integración espere: diseño, datos e implementación son carriles distintos.
Pantallas móvil, panel de escritorio, planes, pago y mapa común definidos.
Campos, validaciones, estados y funciones documentados para construir las tablas.
Cuando estén entregadas, se puede conectar la app real sin rediseñar el recorrido.
Primero el valor para el usuario; después el control humano; por último, cómo se sostiene el servicio.